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Gastronomía

La odisea del cordero de Ulises

Por 7 enero, 2012 Etiquetas: , Comentar (5 Comentarios)
Eran las 9 de la noche, de una noche de Junio, hace ya muchas noches y muchos días. La Maga, que entonces era la Azul, perfumaba el fondeadero con aromas gloriosos; una ofrenda a los dioses de otra época. Teníamos cordero para cenar. Estábamos en Itaca, pero la Itaca sin tilde, la de algunos lustros atrás, la que se perdía en el tiempo y el espacio, la que solo algunos turistas y menos barcos se atrevían a encontrar.
A parte de los efluvios, emitíamos unas tremendas carcajadas que resonaban en las paredes de la montaña; que la casualidad hizo que fuera la roca del cuervo, bajo la fuente de Aretusa; allí donde aquel Ulises se topó con su cabrero tras la vuelta a su patria. Mientras, las cabras nos miraban en la orilla, con ese mirar que tienen las cabras, casi bizco, husmeando el olor… digamos familiar.
Seguimos riendo y riendo, mientras el horno hacia chip-chup; todavía me río ahora; recordando todo lo que había pasado para llegar hasta ese momento; a la roca del cuervo.

itaca.jpg.La odisea del cordero de Ulises

Cuanto tardan. Llevamos casi dos horas esperando. A pleno sol, que en el puerto de Vathi aquel día caía como una condena.  Y la mañana pasaba. Y todos en el barco desesperados, deseando zarpar. ¡Cualquiera diría que han ido a cazar la oveja al monte!

-¡Ahí llegan por fin los tres!

-Vienen sin paquetes

-¿Que pasó?

-Nos ha tirado el carnicero de la carnicería

-¿Y eso?

-Eso nos gustaría saber a nosotros.

Se emperraron en que les acompañara;  les seguí hasta la carnicería. La otra alternativa era que nos quedáramos sin cenar. Cuando llegamos, el carnicero asomó la cabeza por detrás de la puerta frigorífica; luego el cuerpo. Llevaba un mandilón, que en algún momento debió ser blanco, ahora todo ensangrentado, como su cuchillo, como sus manos. Parecía salido de una escena de La matanza de Texas. Al vernos, se enfureció.

-Pregúntale tú, pregúntale tú.

-¿Y por que voy a hacerlo?

-Porque tú sabes griego.

-Sí, se griego. Pero esta no es la carnicería que os dije.

Me miraron incrédulos, se miraron entre sí  y comenzaron  a desternillarse.

El carnicero… nos volvió a tirar de la carnicería.

La idea del dichoso cordero surgió por la mañana, mientras desayunábamos ¡Un cordero griego en Itaca! Que sugerente. Y yo, claro, tuve que hacer de intérprete.
En la primera tienda que preguntamos, habían acabado sus existencias borreguiles. Pero los griegos nunca dejan  escapar a un cliente con las manos vacías, así que llamó a su amigo. Y su amigo dijo ¡Sí! Le expliqué como lo queríamos y nos contestó que lo tendría listo en una hora. Yo me fui al barco a esperar; ellos tres se fueron a dar una vuelta y a hacer tiempo.

-¿Veis esa calle?

-Sí

-Pues en la carnicería de la esquina estará el paquete preparado.

Llegan los tres a la carnicería muy sonrientes, a la hora acordada. Dos mujeres y un hombre.

-¿Oriste?- pregunta el carnicero ¿Que desean?

-Españoles-  dice uno; colocando las manos a ambas manos de la sien, con los índices estirados mientras agachaba la cabeza; representación, inconfundible y muy hispana, del toro.

-Ring-Ring- dice una de ellas; con el puño de la mano cerrado frente a la oreja, mientras inclina la cabeza a un lado; inequívoco gesto de llamada telefónica.

-Chulets, chulets- dice la otra; palma de la mano derecha hacia arriba, moviéndola de un lado a otro; simulación evidente del acto de cortar chuletas.

-Beeeee- Todos juntos.

El carnicero no da crédito, así que inician el estribillo otra vez.

-Españoles

-Ring-ring

-Chulets, chulets

-Beee

El carnicero se  impacienta. Deciden subir el tono de voz; es posible que esté sordo; y alternar los papeles.

-RING-RING

-BEEE

-CHULETS

-ESPAÑOLES

Ante tanto aspaviento, el carnicero les invita a abandonar la carnicería. Que los turistas se vayan a reír a otro lado y de otra persona.

Cuanto tardan. Llevamos casi dos horas esperando. A pleno sol, que en el puerto de Vathi aquel día caía como una condena.  Y la mañana pasaba. Y todos en el barco desesperados, deseando zarpar. ¡Cualquiera diría que han ido a cazar la oveja al monte!

-¡Ahí llegan por fin los tres!

-Vienen sin paquetes

-¿Que pasó?

-Nos ha tirado el carnicero de la carnicería

-¿Y eso?

-Eso nos gustaría saber a nosotros.

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Mis tabernas favoritas: Maria.

Por 30 noviembre, 2010 Etiquetas: , Comentar (8 Comentarios)
   Con frecuencia coincido en vuelos, al volver de Grecia, con turistas que han pasado sus vacaciones allí y no puedo evitar oír sus comentarios a cerca de la comida del país, aderezados con expresiones de tipo “Es que como se come en España”.  Los turistas hacen juicios de los sitios que visitan; veredictos  concluyentes y rotundos que se difunden de amigo en amigo; sin percatarse de que quizás, solo son  ignorantes.  Está claro que es difícil hacerse una idea precisa de un lugar en el que estamos solo  5 o 10 días, por eso lo mejor es no opinar,  para no errar. Un consejo: deja que tu corazón de turista se convierta en un corazón de viajero.

La taberna de María.

   Olvidado en no se sabe donde, en un valle entre montañas, hay un pueblo de muy pocos habitantes; uno solo en invierno; es Kolyvata, en Lefkada. Es un sitio donde nadie iría, no por falta de belleza, si no porque la carretera, la importante, la que pasa por pueblos de más de 1 habitante, queda lejos. A los turistas no se les ha perdido nada por allí. Aquí, en este lugar escondido, tiene María una taberna. Una taberna con un pié en el Jónico y otro en el Egeo, donde ella pasa el invierno. No se trata de hacer publicidad, no la necesita, pero tengo que reconocer que es uno de mis sitios favoritos.
 

   María tiene huerta, donde cultiva sus propias hortalizas; tiene vides, hace vino; tiene olivos, hace aceite;  y todo esto te lo saca a la mesa después. Si la taberna estuviera en Madrid sería uno de los sitios más caros del mundo.
 
La carta no es extensa, depende del día; pero sus κεφτεδακια (albondiguitas con carne y hierbabuena, fritas) tiene línea directa con el Olimpo. Cuando las como me acuerdo mucho del comisario  Montalbano, personaje de  las novelas de Andrea Camilleri; el, como yo,  aborrece que le hablen mientras come, sobre todo cuando se zampa sus finísimos salmonetes. Yo mataría si suena el teléfono mientras saboreo unas κεφτεδακια.
Cena-taberna-Maria.jpg.Mis tavernas favoritas: Maria
Flores  rellenas y pastel de calbacín,

Y ¡ay de ti!  Si ese día, que elegiste, hizo flores de calabacín rellenas o pastel de calabacín con feta. Estarás perdido. Porque  nunca más los volverá a hacer y  quedaras penando eternamente. 
Y  para complemento: ella. Las noches de verano, cuando cantan las lechuzas y se van los comensales, Maria se sienta a tu mesa y te cuenta cuentos deliciosos de pájaros y plantas milagrosas que lo curan todo, del bosque Jónico ο de cualquier otra  cosa . Alguna vez, toca la guitarra.
 Μαρια αγαπι μου.
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Tabernas en Grecia.

Por 13 noviembre, 2010 Etiquetas: , Comentar (5 Comentarios)

La taberna en Grecia es una institución notable. La iglesia, la escuela y la taberna. En mi pueblo de Grecia hay 3 tabernas y  no mas de 100 habitantes en invierno.
La taberna en Grecia tiene nombres y apellidos. Una taberna puede ser:
Eστιατóριο o estiatorio. Se podría  traducir, solo aceptablemente, por restaurante.
Μεζτεδοπολιο  o metzedopolio. No se puede traducir, es un sitio donde con la bebida te dan tapas.
Ουζερια o uceria. Es igual que lo anterior pero donde se bebe Ouzo.
Ψησταρια ο psistaria. Un asador de carne a la brasa.
Οβελιστηριο  u obelistirio. Tampoco lo traduzco, el nombre evoca la comida que ofrecen: carne al espetón.
Ψαροταβερνα o psarotaberna. Sitio donde se come pescado. Normalmente llenas de gatos.
Καφενεἰο o café.
Ζαχαροπλαστεἰο  o zajaroplastio. Donde se toma café con pasteles y dulce.
O simplemente taberna.
A veces las fronteras no están del todo claras; pero, cuidado con pedir un café en un Eστιατóριο , un pescado en una Ψησταρια o unas tapas en un Καφενεἰο; el camarero arqueará sus cejas, cerrará sus ojos y dirigirá la punta de su nariz hacia el cielo, para bajarla inmediatamente. Estará diciendo que no hay, aunque no lo parezca. Y quedarás catalogado como extranjero ignorante.
La taberna en Grecia es un lugar influyente. En ella se pueden llegar a discutir temas importantísimos, del interés de toda la comunidad, de los que puede llegar a depender el  futuro del pueblo.
Una vez fui testigo de conversaciones sobre el porvenir de una familia cuyo padre había muerto dejándoles en la ruina; se había bebido toda la herencia. El tema era de intensa actualidad, se discutía día y noche en la taberna y se intentaba  buscar soluciones. ¿Que hacer con esos niños pequeños? Esto puede parecer asombroso para la gente que habitamos  en ciudades, pero en un pueblo  de 100 habitantes es un tema  muy serio. Llegaras a la hora que llegaras, te sentabas en una mesa  y continuabas con la misma conversación,  solo unas horas antes abandonada.
La taberna en Grecia es el punto de encuentro. El sitio  donde buscar relaciones, donde dejar un recado o un paquete. Los viejos encuentran compañía y los niños atención.
Taberna de Evgiros
Es muy común que cada contertulio se siente en una mesa diferente y todos tengan que hablar a voz en grito para hacerse escuchar; la taberna parece llena, aunque solo hay cuatro personas.
La taberna en Grecia es en muchas ocasiones un lugar bonito, bien arreglado, lleno de flores, situado en un  sitio espléndido, cerca del mar o  con fantásticas vistas. Se cuidan todos los detalles. Te atrae tanto que hasta te olvidas que tenías sed o  tenías hambre.
Taberna+Cicladas.Tabernas en Grecia
Taberna del Egeo.
En fin, creo que hay tabernas en Grecia donde merece la pena sentarse para, simplemente ver  pasar la vida.
Sobre el mar Jónico.
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