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Historia

Una computadora de 2000 años

Por 12 abril, 2011 Etiquetas: , , Comentar (12 Comentarios)
Hace 2100 años, una nave romana navegaba en las proximidades del temido cabo Maleas, al sur de Grecia, en el Peloponeso. Transportaba múltiples tesoros saqueados de diferentes islas; puede ser que algunos fueran de Rodas; los llevaban a Roma, para homenajear a Julio Cesar en un gran desfile nacional. Un temporal, un fallo del piloto…nunca lo sabremos, pero el barco, la tripulación y los tesoros fueron engullidos por el mar; y con ellos uno de los secretos más fascinantes de la arqueología y de la astronomía. Y así permaneció; secreto, durante más de 2000 años, en el profundo silencio del profundo mar.
 
En el año 1901, Elías Stadiatos buceaba en los alrededores de Antikythira, una pequeña isla griega, pescando esponjas. Elías descubrió el pecio romano, a unos 60 metros de profundidad, e inmediatamente se montó un revuelo de arqueólogos en busca de botín. De todos los restos rescatados hubo uno que llamó particularmente la atención y que afortunadamente no fue a parar a manos británicas, si no al Museo Arqueológico de Atenas. Era una rueda de engranaje, fuertemente corroída. 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
El sorprendente artilugio tenía  inscripciones en griego Koiné (griego del periodo helenístico que se hablaba en diversas partes del mediterráneo), pero se descompuso al salir a la superficie y perder la humedad  que le había protegido durante tanto tiempo. Otros 81 fragmentos han sido encontrados desde entonces.

El cómo se desentrañó el secreto del llamado “Mecanismo de Antikythira”, mediante tomografía computerizada y  rayos X,  sin sacarlo de su alojamiento en el museo Arqueológico Nacional, es todo un ejemplo de investigación bien hecha.

 

 

 
 
 
Esta es la reconstrucción que hizo Derek de Solla Price y que se encuentra en el mismo museo:
 
 
 
 
 
 
 
 
Y una recreación que hizo uno de los investigadores del proyecto, Michael  Wright, sobre el funcionamiento de dicho mecanismo.

Bello, preciso, elegante…todos los calificativos le valen. Sorprendente, increíble, misterioso.
 
 
Los científicos lo datan del 81 al 200 AC y sobre su autoría se ha especulado mucho. Unos hablan de Arquimedes ( 287-212 AC). Según descripciones de Cicerón el instrumento pudiera haber sido construido por el filósofo estoico griego Poseidonios (135-51 AC), que creó una prestigiosa escuela astronómica en la isla de Rodas, similar a la de Alejandría. Y es posible que ya Tales de Mileto (639-547 AC)  ideara uno, más precario, con anterioridad.

 

 
Se trata de un mecanismo que usa engranajes diferenciales, lo cual es curioso dado que los primeros casos conocidos datan del siglo XVI. O eso, creíamos. Está constituido por cinco cuadrantes, agujas móviles y unas 30 ruedas (aunque M. Wright ha sugerido hasta 70) dentadas (triángulos equiláteros) movidas, con toda probabilidad, por una manivela. 
 
 
Es triste que una buena parte del artefacto se perdiera, especialmente su parte frontal, pero ha dado lugar a múltiples teorías; algunas  de lo más descabelladas, como viajeros en el tiempo en naves romanas y cosas similares. Existe un numeroso grupo de personas obsesionadas con recrear el dichoso mecanismo al que se le dio el título de “primer ordenador analógico”.  La verdad es que no es para menos. Yo, mientras escribo esto, creo que también me estoy obsesionando.

 

 
Como prueba de ello: este video del ingeniero en software de Apple, Andrew Carol y su réplica impresionante, construida totalmente de piezas de Lego. 
 
 
 

El mecanismo era  técnicamente más complejo que cualquier otro instrumento conocido, al menos en el siguiente milenio. Solo hay que comparar sus delicados engranajes con el sencillo Astrolabio que se utilizó durante mucho tiempo después como medidor de la posición de un astro.
 

 

Tenía un dial en el frente con dos círculos concéntricos; uno con el zodiaco griego y otro con el calendario Egipcio, basado en el ciclo Sótico; o  ciclo en la estrella Sirio. Una vez más la importante Sirio. Con tres manecillas, una para la fecha y dos para la posición de la luna y el sol y debió llevar alguna más para posicionar los planetas, según rezan sus inscripciones. También predecía la fase lunar y tenía un  almanaque que daba los ortos y los ocasos de astros importantes.
 

 

La parte trasera tenía dos escalas espirales (hechas de semicírculos con dos centros) que indicaban la posición dentro de los ciclos astronómicos más importantes:

 

El  Metónico, el Sarico, el Calípico… Todos ellos relaccionados con las fases y los eclipses lunares.
Es decir; servía para  predecir eclipses. Esto habría sido importante para establecer el cronograma de festivales agrícolas y religiosos y para calcular la fecha de la celebración de los juegos olímpicos.
 

 

Los historiadores dudan de si llegó a ser un instrumento de navegación, porque era muy delicado para transportarlo en los barcos de la época. Bueno, no me parece una razón fundamental ya que iba encerrado en su caja y lo podían estibar en lugares resguardados de las inclemencias del tiempo y solo sacarlo en momentos excepcionales.

 

Lo que sí está claro es que el retroceso producido tras la desaparición de estos mecanismos y la adquisición del astrolabio o incluso el sextante, con sus farragosos almanaques, fue mayúscula. Por no comentar los siglos que sufrieron los navegantes sin poder determinar la longitud de su posición, por no disponer de un cronómetro preciso, cuando hacía ya 20 que alguien había construido un mecanismo de tal sensibilidad.

 

¿La quema de Alejandría? ¿El oscurantismo religioso medieval?  No sabemos a quién debemos el honor de tamaño retraso histórico. Pero mirémoslo de otro modo: más tarde se descubrió América, más tarde los vuelos al espacio,  los combustibles fósiles, las centrales nucleares…. El planeta tuvo un respiro de muchos, muchos, años. Paradójico.

 

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Mar abierto, mar clausurado.

Por 15 marzo, 2011 Etiquetas: , , Comentar (6 Comentarios)

El amor
Su barco
y la despreocupación por sus vientos etesios
Y el foque de su esperanza
En su más suave oleaje una isla acuna
La llegada.

Odysseas Elytis

Últimamente he tenido que estudiar las grandes rutas oceánicas para veleros y su relación con la meteorología a y los instrumentos de navegación. Me he preguntado ¿Como establecieron los primeros navegantes mediterráneos las derrotas más propicias para su comercio, sus guerras, su expansión? Ellos no sabían mucho de meteorología, tal y como hoy la entendemos. O quizás sabían mucho más de lo que creemos.
Cuentan los cronistas que Filipo II de Macedonia, padre de Alejandro Magno, programaba las batallas para  situar a sus ejércitos siempre de forma que las naves enemigas tuvieran que acercarse y atacar contra el viento, lo que las convertía en naves lentas de hombres ocupados en remar. Es decir, sabía prever de donde vendría el viento.

Trirreme.jpg.Mar abierto, mar clausurado.

Las Trirremes, navegaban a vela solamente viento a favor y empleaban los remos en las calmas o para remontar al viento, pero no podían contra fuertes temporales. Así que no es de extrañar que los griegos dividieran el año en dos épocas: Tharso, o temporada favorable y Cheimon, o temporada desfavorable para la navegación (Χειμον, es invierno en griego pero también tempestad). La navegación de la época, a vela y a remo, se suspendía en invierno, despues de la aparición de Sirio y la ocultación de las Pléyades, como decía Hesiodo: la estación muerta. Mare apertum y mare clausum, para los romanos.

El Egeo, en verano, es famoso por su fuertes vientos; los vientos Etesios ( ετησἰα = anual), hoy conocidos en Grecia con el nombre de Meltemi. Sopla de Junio a Septiembre con componente norte y tal fuerza que barre las nubes y deja al mar teñido de ese azul sobrecogedor que ha cautivado a pintores y fotógrafos.
El viento lo produce la situación meteorológica típica del verano con un anticiclón sobre los Balcanes y una baja en Asia Menor. Para el neófito, diré que el viento sígue la dirección de las líneas de las isóbaras, así que observando bien el mapa se ve porque, en la parte norte del Egeo el viento tiene más carácter Noreste, en el centro es Norte puro, en el sur tiene componente Noroeste y en Chipre llega a ser Oeste o Suroeste. Esta configuración debió marcar mucho sus aventuras marítimas.

Los viajes de isla en isla eran relativamente rápidos durante el buen tiempo y los pájaros… sus instrumentos de orientación; las aves tienen un instinto especial para volar en dirección a tierra; pero con el mal tiempo, no quedaba más que esperar e ir consumiendo con suma prudencia las provisiones; y cuando sobrevenía una de aquellas calmas inacabables, entregarse a la voluntad de los dioses. De ahí que las naves tardaran diez años en agruparse y partir a la guerra de Troya y otros tantos Ulises, en volver a su Itaca.

Pero hay constancia de que navegaban también, en largas travesías, perdiendo de vista la costa y dirigidos por la estrella Polar, phoeniké, o estrella Fenicia. Lo que pone de manifiesto que fueron estos, los fenicios, los que primero desarrollaron la navegación astronómica.

Repito, creo que sabían más de lo que pensamos.

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Los piratas, los corsarios. Los buenos y los malos.

Por 30 enero, 2011 Etiquetas: , Comentar (8 Comentarios)

La piratería es tan antigua como la  navegación.

   La voz pirata viene del griego πειρα, -ας (peira), que significa experiencia ; a su vez viene del verbo πειραω , que significa esforzarse, tratar de, intentar la fortuna en las aventuras.
   Los griegos clásicos fueron buenos piratas: Jasón navegó con sus Argonautas, para robar el Vellocino de Oro.  Homero nos cuenta como Ulises, en su retorno a Itaka, cometió diversos actos de piratería.

   Pero los piratas eran gente despiadada, asesinos sanguinarios, ladrones. ¿De dónde nace pues, el mito romántico de los piratas?

   En el caribe, en la isla de la Tortuga, frente a Jamaica, durante los siglos XVII y XVIII, se formó una asociación llamada La Cofradía de los Hermanos de la Costa. Se sabe que llegó a elaborar una constitución, transmitida de forma oral, que regiría sus vidas.

– Ni religiones, ni naciones: convivían perfectamente católicos con protestantes e ingleses con franceses. Se privilegiaba lo individual.
– Sin propiedad privada: la isla era de todos y para todos; incluso los barcos de la cofradía tampoco tenían un propietario fijo.
– Sin  código penal: los problemas entre hermanos debían solucionarlos entre ellos.
– Libertad para abandonar la cofradía. Nadie sería perseguido por ello.
– No se admitían mujeres. (Ahí sí me ha dolido)  Evitar, ante todo, la estabilidad de la vida conyugal.
– La Cofradía sólo temía a la omnipotencia, a la dictadura.
– Los nuevos integrantes eran bienvenidos, ya que esta sociedad se hacía más fuerte cuanto más numerosa. 
La “islacracia” por definición.
Este espíritu libertario surge de las propias características de sus componentes: proscritos, forajidos y  conocidos criminales, gente por lo general perseguida, desclasada y desarraigada.
   Existe un personaje  particularmente singular, que encarna el auténtico romanticismo pirata: el Capitán francés  Misson. Era un idealista, preocupado por construir un Estado utópico en alguna isla del Océano Índico. Un Quijote-pirata.  Siempre repartió equitativamente el botín entre su gente y dejaba en libertad al capitán de la nave asaltada.  Ya sea mito o leyenda; era un pirata bueno.

 Película basada en  La Isla del Tesoro de R. L.Stevenson

   Pirata era, pués,  la persona dedicada al abordaje de barcos en el mar para robar. No dependía de nadie, ni tenía que rendir cuentas a nadie. Por el contrario, no tenían la protección de ningún país y eran perseguidos por todos aquellos, cuyos buques habían sido atacados.

    Un corsario, es aquel que navegaba bajos las órdenes de su rey, quien le encomendaba que realizara incursiones sobre la flota de algún país enemigo. Se dotaba entonces al corsario de un documento oficial que legitimaba sus actos de piratería: la patente de corso. Una parte de este botín se la llevaba la Nación que le otorgaba la patente, a cambio de su protección y de poder utilizar sus puertos. Teóricamente un Corsario no podía ser colgado por llevar la patente de corso, si era capturado.

   Un pirata carecía de este matiz político. No tenia patente. Un pirata era ilegal, un corsario, no.

   La piratería nace con los primeros navegantes.Y la historia se repite: la navegación por internet conlleva la aparición de los piratas informáticos. Y de los corsarios. Y de los piratas buenos. Y de los piratas malos, claro.

   La nube bloguera, se alimenta de” recorta y pega” (viva la wikipedía), de canciones compartidas, de trozos de películas y de fotos tomadas de la red, que ilustran nuestras ideas. Sirven para transmitir, aprender, crear foros de debate, e incluso iluminar, en un momento determinado, a algún lector en alguna materia. Son publicaciones sin ninguna remuneración, hechas por el simple placer de hacerlas y de que se lean en otra parte del mundo; el ideal de la comunicación global. Y si alguno tiene un interés oculto, o un par de anuncios en su página, que no creo le den ni para pagarse la conexión de ADSL, me parece legitimo; en un país con 4.700.000 personas buscando la forma de sobrevivir. Y criminalizar estas ganancias, cruel.
   Es penoso ver algunos de estos blogs, capados por la sociedad de autores. Son blogs mudos que ya no enseñan nada. Son como barcos fantasmas, atacados por corsarios ciberneticos. Fulminadas sus tripulaciones con la ligera presión de un “botón mágico”.

   Nunca acabaron con la piratería del mar, tampoco lo haran con la virtual. ¿Quieren conseguirlo metiendo en la misma nave a  piratas buenos y malos? La Isla de la Tortuga es ahora el planeta tierra y los piratas viajan a la velocidad del electrón. Tienen barcos muy rapidos para huir de los corsarios.

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